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Guía para preparar tus exámenes y aprobar el curso 2019-20

09/03/2019

Guía para preparar tus exámenes y aprobar el curso 2019-20

Prepárate este nuevo curso con los mejores consejos sobre cómo prepararte estudiando, afrontar los exámenes y tener la mejor actitud durante las pruebas. 

Guía para preparar tus exámenes y aprobar el curso 2019-20

 

Es el inicio del curso académico. En estos momentos tenemos las pilas cargadas después de las vacaciones veraniegas y afrontamos las clases con las miras puestas a largo plazo, aprobar el curso y pasar al siguiente. Pero en muchos casos no tienes la idea de que el curso se aprueba desde las primeras semanas.


En esta guía vamos a repasar los puntos más importantes para preparar los exámenes continuos de este curso 2019-2020 y conseguir las mejores notas en la evaluación final.

 

  • Cuida tu alimentación, las horas de sueño y haz ejercicio durante el curso.
  • Realiza un seguimiento continuo de las asignaturas.
  • Establecer un tiempo y lugar para el estudio y el ocio.
  • Repaso de la asignatura antes de los exámenes.
  • Realiza los exámenes de manera ordenada.
  • Repasa los fallos que has cometido en los exámenes (si los has tenido).

 

 

Haz ejercicio durante el curso, cuida tu alimentación y las horas de sueño.

 

"Mens sana in corpore sano". Esta expresión latina seguro que la has oído muchas veces. Es importante tener un equilibrio entre el cuerpo y la mente. La práctica del ejercicio habitual durante el año académico nos aporta muchos beneficios a la hora de afrontar los estudios. Durante el ejercicio eliminamos el estrés, los nervios, nos cargamos de adrelanina y dopamina...

Dos o tres días de ejercicio a la semana son suficientes. Elige un ejercicio y practícalo al menos durante 1 hora. Puede ser cualquier cosa: andar, correr, nadar, deportes de equipo (baloncesto, futbol, hockey, rugby...), esgrima o simplemente ir a un gimnasio y hacer ejercicios en la sala. Tienes que probar hasta que encuentres lo que te gusta. Pero ten cuidado, practicarlo en exceso es contraproducente. Si te unes a un equipo o un club y los entrenamientos no te dejan tiempo suficiente para tus estudios, el esfuerzo no te servirá de nada.


El siguiente punto importante es mantener un tiempo de sueño suficiente y regular. Si practicas ejercicio, hazlo al menos 4 horas antes de ir a la cama. De otro modo el cuerpo estará muy activo para ir a dormir y no descansarás adecuadamente. Es muy importante que duermas las horas que te pida el cuerpo, en general de 7 a 8 horas. Prueba a dormir 7 horas durante unos días, si no has descansado lo suficiente aumenta el tiempo de sueño. Mantén la hora de levantarse y acuéstate media hora antes y ve aumentando el tiempo hasta que tu tiempo de descanso sea suficiente. Ten en cuenta que dormir demasiado también es contraproducente. Los fines de semana también es importante mantener los horarios, en la medida de lo posible.


La alimentación finalmente es importante para todos los aspectos de la vida. Con la práctica del ejercicio y el estudio la aportación de calorías necesarias en nuestro cuerpo es importante. Mantén un equilibrio entre las grasas, las proteínas y los hidratos de carbono. Siempre es recomendable que las grasas sean de origen vegetal o de pescado, mucho más saludables ( aceite de oliva, frutos secos, pescado azul, huevos...). No estamos hablando de usar aceite de pescado en la ensalada, sino que es mejor comer este tipo de alimentos. Evita sobre todo las grasas saturadas industriales, sobre todo la bollería.

 

 

Realiza un seguimiento continuo de las asignaturas.

 

Este punto es fundamental para afrontar los exámenes del curso. El repaso de las asignaturas de manera continua hace que el estudio previo al examen sea más efectivo. No hace falta que repases todos los días todas las asignaturas. Establecer un calendario de estudio puede hacer que de manera inconsciente tengas un hábito de estudio y una predisposición a la asignatura.

Una vez que tengas las tareas diarias completas, dedica un tiempo a una asignatura cada día. Puedes hacerlo como quieras, puede ser una asignatura que hayas visto ese día o una totalmente distinta. Si dedicas media hora los lunes a matemáticas, los martes a física, los miércoles a historia, los jueves a ciencias y los viernes a inglés, de manera automática tu mente se irá preparando semana tras semana a ese ejercicio concreto. Es más efectivo estudiar una asignatura al día que mezclar varias. Deja los fines de semana para preparar los exámenes y poder dedicar más tiempo.

Si por algún motivo no eres capaz de seguir el ritmo de la asignatura y te cuesta comprender y asimilar los conceptos, el apoyo de un profesor particular será clave para superar la asignatura.

 

Establece un tiempo y lugar para el estudio y el ocio.


Mantener un calendario de estudio de manera rigurosa puede ser frustrante. Hay  días que no tienes la suficiente fuerza de voluntad para llevar a cabo lo que te has propuesto. Descansar la mente es tan importante como descansar el cuerpo, por eso tienes que tener previstas algunas horas de ocio para evadirte

Puedes quedar con los amigos del colegio o de tu zona, aprovecha para realizar algún deporte juntos. Puedes ir de compras un día a la semana. Incluso jugar a tu juego favorito puede ayudarte, sólo tienes que dedicar el tiempo necesario a una o dos partidas, ¡no abuses!.


Los fines de semana puedes dedicar las mañanas a tu ocio y organizar las tardes para preparar las asignaturas en las que tengas exámenes. O hacerlo al revés, tu sabes cuando es más fácil concentrarte.


No te pegues atracones de estudio, es más fácil estudiar en tramos de 45-60 minutos y realizar pausas de 5 a 10 minutos que estar 4 horas delante de los apuntes y que la mente esté pensando en otra cosa.


Estudiar en un mismo lugar y con un horario establecido te ayudará a concentrarte mejor. Los hábitos de estudio se adquieren con el tiempo, pero tu sabrás dónde te encuentras más cómodo después de unas semanas. Asegúrate de que la luz sea correcta, no estudies a oscuras. Evita las zonas de ruido o con distracciones, nadie puede concentrarse si hay una televisión encendida cerca. Si te gustan las bibliotecas, procura ponerte siempre en un mismo sitio. Si optas por estudiar escuchando música, pon el volumen medio-bajo y escucha una música serena. La música clásica  hace que tu cerebro cree ondas alfa muy buenas para mantener la concentración.


 

Repasa la asignatura antes de los exámenes.

 

Si mantienes tu repaso continuo de las asignaturas te será muy sencillo repasar los conceptos necesarios para el examen o memorizar los temas.

Tienes que probar los distintos métodos de estudio para encontrar el que más se adapte a tí: Puedes realizar resúmenes del temario para memorizarlos e ir ampliándolos mentalmente o en voz alta. Puedes hacer esquemas conceptuales para retener los puntos importantes. Puedes leer y releer el temario en voz alta o incluso grabarte para luego escucharlo. 


Realiza simulacros de examen. Una manera de prepararte es realizar un simulacro. Pídele a un familiar que te pregunte sobre los temas concretos, o realiza ejercicios tipo.


Realiza los exámenes de manera ordenada.

 

Ha llegado el día, tienes el examen delante. Deja los nervios a un lado y prepárate para leer el examen completo. Con este sencillo paso tu cerebro se pondrá en marcha y verás como poco a poco van llegando todos los conocimientos adquiridos. Puedes optar por responder las preguntas una a una, o empezar por las que mejor sabes para dejar las que te resultan más difíciles para el final.


Lo importante es tener un buen orden en la exposición de las respuestas, evita los tachones y las faltas de ortografía y procura tener una letra legible. Si el examen es de ciencias, plantea los problemas de manera ordenada, el profesor debe corregir los ejercicios de manera ágil, ¡verás como mejoran las puntuaciones

 

 

Repasa los fallos que has cometido.

 

Una vez que te hayan dado la calificación del examen, trata de repasar los temas o ejercicios en los que has fallado. Ahora que tienes fresco lo que has estudiado es más fácil que lo retengas para el futuro. Si has cometido errores de puntuación, faltas de ortografía, errores en los signos matemáticos.... te debe servir para ser más ordenado en el futuro.


Si has optado por el apoyo escolar de un profesor particular, haz el examen con él. Este repaso es muy importante para localizar los fallos persistentes o los conceptos erróneos y no cometerlos en los exámenes de recuperación o en los finales.   

 

 

¡Enhorabuena!

 

Si sigues estos consejos te será más fácil superar el curso académico, ¡y podrás disfrutar de tus merecidas vacaciones!.

 

 

 

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